Técnica Webster

A parte de las molestias típicas del periodo de gestación consecuencia de los enormes cambios que sufre el cuerpo, como pueden ser náuseas, lumbalgias o ciáticas, en el alivio de las cuales la quiropráctica ha demostrado sobradamente sus beneficios, una de las preocupaciones principales durante el embarazo es el posicionamiento correcto del feto, es decir, el alcanzar la posición cefálica, decisiva especialmente en el último trimestre.

En circunstancias normales el cuerpo de una mujer sana, con una columna y sobre todo zona sacral libre de subluxaciones vertebrales, debería por sí mismo favorecer el posicionamiento cefálico del feto de manera natural. Esto, por desgracia, no siempre es así.

La quiropráctica al liberar la tensión de los nervios espinales, beneficia en muchos aspectos el mejor funcionamiento del organismo, especialmente durante el embarazo, y propicia un parto más fácil y natural para la madre y el bebé. La función principal de la quiropráctica es corregir, por tanto, las disfunciones y desequilibrios nerviosos causados por las subluxaciones (desalineamientos de vértebras).

¿En qué consiste la técnica Webster?

El Dr. Larry Webster (1937-1997) fue el precursor y difusor de esta técnica, cuya expansión ha permitido a millones de mujeres una preparación al parto óptima a nivel orgánico.

El Dr. Webster tras años de trabajo e investigación pediátrica, desarrolló una técnica totalmente segura e inocua para restaurar el equilibrio pélvico y la funcionalidad de la zona sacral, tan importante durante el embarazo, ya que es el origen de los origen de los nervios que van a participar en el desarrollo del parto.

Es decir, la tensión de los nervios sacrales puede originar una disfunción nerviosa que entorpezca un correcto y natural desarrollo del proceso de dar a luz.

El éxito estadístico de la técnica Webster de ajustes pélvicos, facilita la colocación fetal en posición cefálica, (95% de éxito), es decir, posición del bebé de cabeza para su posterior encaje en la parte baja del útero,  que viene por si sola, demostrando la eficacia de esta técnica sin precedentes.

Aunque es recomendable mantener la zona libre de interferencias nerviosas durante todo el embarazo, esta técnica ha demostrado resultados incluso en los últimos días de gestación, por lo que nunca es demasiado tarde para tener un parto lo más cómodo y rápido posible.

embarazo

¿Qué relación tiene la subluxación sacral con el parto?

Concretamente la subluxación sacral se caracteriza por suponer y desencadenar una torsión y estiramiento de los músculos y ligamentos específicos de la pelvis, desviando el útero de su forma y colocación óptima.

Esto produce un efecto de constricción en el útero que impide al feto asumir la posición cefálica que debería alcanzar.

La técnica  Webster se define como un concreto ajuste quiropráctico enfocado a detectar la presencia de subluxaciones en la zona pélvica y por tanto las disfunciones nerviosas derivadas.

La idea es ajustar la pelvis de manera suave, facilitando la recuperación del equilibrio nervioso en los músculos y ligamentos pélvicos y abdominales. Esto dará como resultado una reducción de la constricción uterina, es decir, facilitará que el bebé de forma natural alcance la posición más cómoda para nacer.

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