El estrés oxidativo

 ¿Qué es el estrés?

Se deriva de una reacción de alerta que se pone en marcha para avisarnos de un peligro gracias a los captores del olfato, la vista, el oído, el gusto y el tacto.  Los cinco sentidos forman parte del sistema nervioso periférico e informan al cerebro de situaciones a analizar.

El estrés es necesario para sobrevivir. El problema surge cuando el estrés es continuado y superior a la propia capacidad del cuerpo de responder. Por ejemplo si nos quemamos o tenemos una serpiente peligrosa a nuestro lado, todo nuestro sistema simpático se pone instantáneamente en acción con una descarga de adrenalina y cortisol que subirán la presión arterial, aumentarán el azúcar en la sangre, provocarán vaso dilatación, etc., ayudando a nuestra capacidad de respuesta.

Lo perjudicial es que no cese ese estado de alerta y el estrés pase a ser  estrés oxidativo.

¿Qué provoca el estrés oxidativo en el cuerpo?

La ¡inflamación!, por oxidación celular.

El fenómeno de la «inflamación», como lo explica Bernard Bohm, investigador en diabetes  de la clínica de Ulm (Alemania), juega un papel principal en nuestro organismo y que se puede entender como una formula metabólica universal. El proceso inflamatorio agudo es un proceso inmunitario vital. Sirve para destruir los agentes patógenos y a sanar las heridas. Sin embargo, cuando el proceso inflamatorio se hace crónico, puede provocar un infarto del miocardio, un cáncer, diabetes, Alzheimer y muchas otras enfermedades auto-inmunes.

El estrés oxidativo y los procesos inflamatorios están interconectados entre ellos: cada inflamación genera más estrés oxidativo, porque las defensas inmunitarias utilizan los radicales libres de oxigeno y del nitrógeno que son nocivos para las células. Pero a la vez estos agentes químicos son necesarios para la protección de las células y conseguir la energía dentro de las mitocondrias que equivalen a los ‘pulmones celulares’.

¿Cómo se puede modular el estrés?

Todo depende de nuestra percepción e interpretación a nivel cerebral ya sea consciente, neocortex, o subconsciente, sistema límbico, según nuestra aptitud. Esta aptitud es el resultado de nuestro pasado al nivel químico, físico, emocional-mental y electromagnético. Además nuestra actitud presente es de primera importancia con un estado de resilencia del pasado y de pilares de vida sana. Según las últimas investigaciones se demuestra que los polifenoles actúan como bio catalizadores y reguladores celulares interviniendo como un puente de recepción en las vías de señalización de la célula y provocan unas modificaciones en la expresión de los genes en la célula vía unos interruptores epigenéticos.

¡La importancia de un sistema nervioso sano! 

El cuidado quiropráctico en este caso es de primera importancia pues optimiza la función del sistema nervioso.

!La estructura gobierna la función¡

El delicado sistema nervioso central protegido por el cráneo y la columna vertebral tiene que estar en un estado óptimo para garantizar la función del sistema nervioso central a parte de los pilares de salud. El ajuste quiropráctico actúa como una puerta de entrada a despertar la conciencia hacia una vida más saludable. Además se recomiendan ejercicios de somato respiración, ejercicios específicos de los ojos, sonidos, colores (frecuencias de sanación), meditación, nutrición alcalina y suplementación. Y más que todo recuperar una actitud y pensamiento positivos ante la vida para crear más paz en el cuerpo.

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