Neuroplasticidad y estilo de vida

El sistema nervioso controla el dolor  y el bienestar.

Nuestro cerebro tiene esta extraordinaria capacidad de experimentar e interpretar los cambios funcionales y estructurales ante los estímulos del medio ambiente, de la demanda cognitiva o de la experiencia. El movimiento (hacer ejercicio), la alimentación saludable, la calidad del sueño y los hábitos de lectura (movimientos oculares) son algunas actividades básicas propuestas para potenciar efectos sobre la arquitectura cerebral. Un modo de vida activa resulta favorable para el funcionamiento del cerebro facilitando el bienestar general y calidad de vida.

  1. Mandolesi y sus colegas presentan una vista global sobre los efectos del medio ambiente sobre la neuroplasticidad en: “Environmental factors promoting neural plasticity”.

La combinación de conceptos tal como, la reserva cerebral y la reserva cognitiva, permite entender como diferentes modos de vivir influyen en la arquitectura y la función cerebral.

En este sentido, C. Phillips nos muestra como llegar a una salud física y psicológica en su revista: “Los pilares de salud como modulador de neuroplasticidad: cómo la actividad física, el estado mental y la alimentación adecuada favorecen la salud cognitiva durante el envejecimiento”.

La actividad física fue propuesta como modulador de la actividad cerebral y de la parte cognitiva durante toda la vida. En este estudio “la modalidad del ejercicio es asociada de manera diferencial a la neurocognicíon en los mayores”, Y.K.Chang y sus colegas, concluyen que los ejercicios aérobicos y un programa de ejercicios de coordinación tienen efectos positivos en la prueba Stroop con los individuos entre 55 y 70 años. Después de analizar los datos, los investigadores muestran como la onda N450 es reducida en las personas que hacen ejercicio, lo que se podría reflejar en la actividad reducida del córtex cingular anterior, una zona del cerebro relacionada con los procesos de resolución del conflictos. La amplitud más baja de la onda N450 puede indicar una capacidad de resolución  más elevada en el test Stroop. En línea con este trabajo, C-H. Chu y su equipo (“Ejercicio elevado y desarrollo neurocognitivo en los pre adolecentes y adultos jóvenes”), proponen que un simple programa de ejercicios (20 min) en esta población mejora los resultados del test Stroop.

Los factores de estrés son en la gran mayoría los agentes que afectan la neuroplasticidad y que podrían provocar desventajas al bienestar, porque los eventos estresantes inducen a efectos negativos sobre el funcionamiento cerebral y cognitivo. MS Henry y su equipo proponen que una alta resiliencia podría reducir los resultados negativos relacionados con el estrés. El concepto de resiliencia es la capacidad de una persona en adaptarse a las condiciones desfavorables que surgen en la vida. Es un proceso complejo combinando las capacidades de adaptación con los procesos neurobiologicos y la interacción entre ellos. El estudio de la resiliencia es susceptible de prolongar nuestra comprension de los problemas afectivos como la depresión y la ansiedad.

M.S. Henry concluye que las encefalinas (ENK) podrían jugar un papel importante en la promoción de la resiliencia, aumentando la capacidad de adaptación de la persona en relación con su medio ambiente. Según la distribución de las encefalinas y de sus receptores dentro del hipocampo, la amígdala (AMG), el córtex prefrontal mediano (m PFC) y el núcleo accumbens (NAc), estos neurotransmisores opioides sirven, no solo para ejercer efectos analgésicos, sino también para modular respuestas emocionales. Este trabajo demuestra la acción de las encefalinas en una parte cerebral como la zona pre óptica y el  núcleo de la estría terminal (BST) en relación a la resiliencia y el estrés. Por consecuencia la modulación de la expresión de las encefalinas dentro de ciertas zonas cerebrales parece ser apropiada.

Por último, X. Chen y su equipo han analizado en su estudio “El efecto rápido del bisfenol A sobre la potencializacíon a largo plazo dentro del hipocampo implica receptores de estrógenos y la activación ERK“, los efectos del bisfenol sobre los procesos relacionados con la memoria como la potencializacíon a largo plazo. El bisfenol A (BPA) es un compuesto sintético largamente utilizado en la fabricación de plásticos policarbonatos y las resinas epoxy (recipientes de bebidas, prótesis dentales, biberones, etc.). Su acción en la función endocrina ha sido evaluada en numerosos estudios., demostrando que a dosis pequeñas puede provocar inhibición de la diferenciación sexual y conducir a resultados pertinentes a la edad adulta. X. Chen y su equipo revelan que el bisfenol A ejerce efectos dosis-dependencia sobre la potencializacíon sobre el hipocampo.

El objetivo de este artículo es de demostrar la correlación entre la cualidad de vida (toxicidad ambiental, estrés, movimiento…) y la neuroplasticidad.

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