El cerebro y los neurotransmisores

Los neurotransmisores tienen una importancia primordial en nuestro  comportamiento y en las funciones de la memoria y de gestión de las emociones. Nos guía nuestra neuroquímica y, la química que produce nuestro cerebro, condiciona nuestro funcionamiento. A menudo pensamos que en el comportamiento prima el factor psicológico pero es igualmente importante  valorar un desequilibrio bioquímico primario que depende de factores nutricionales o electromagnéticos entre otros.

Tenemos aproximadamente unos 70 tipos de neurotransmisores en el cerebro y 6 de ellos son muy importantes: la acetilcolina, la dopamina, la serotonina, el GABA, la adrenalina y la noradrenalina. Y 4 de ellos coordinan el baile neuroquímico: la acetilcolina, la dopamina, la serotonina y el GABA. Lo más interesante es que pueden ser modulados mediante la alimentación.

Ello da sentido a la frase “somos lo que comemos”. Los neurotransmisores son los constituyentes esenciales de la biología de las emociones. Son imprescindibles para nuestro bienestar. Y sin ellos no habría contracción muscular voluntaria e involuntaria, ni respiración, ni se enviarían las hormonas. Seríamos incapaces de ver, de pensar, de entender, de memorizar, de sentir felicidad, tristeza u otras emociones. Los neurotransmisores tienen funciones múltiples y es muy difícil de atribuirles un papel específico en relación a nuestro comportamiento. Pero si está claro que cuando la acción del neurotransmisor es perturbada aparecen problemas de comportamiento como la ansiedad, la depresión, la agresividad… Ahora podemos medir en las orinas o la sangre los productos de degradación de los neurotransmisores.

A continuación se detalla la función de unos neurotransmisores esenciales:

  1. La Acetilcolina: el memorizador

Es el único neurotransmisores que no se fabrica a partir de un aminoácido. Esta sintetizado a partir de una sustancia de la alimentación: la colina y la forma activa del ácido patogénico (vitamina B5). La acetilcolina es un neurotransmisor bueno para “hacer de todo” que interviene en el control de los movimientos, la coordinación muscular, el pulso y muchas otras más funciones fisiológicas. Juega un papel esencial en el proceso de memorización, es decir el stock de informaciones y el rappel de los elementos memorizados, pero también en la concentración y la atención.

  1. La dopamina: el motor

Esta sintetizada por algunas células nerviosas a partir del aminiacidofenylalanina, de la tirosina y de la L Dopa. La dopamina afecta al movimiento muscular, al crecimiento tisular, al funcionamiento del sistema inmune. Las redes dopaminérgicas del cerebro son intrinsecamente asociados a los comportamientos de exploración, la vigilancia, la búsqueda del placer, la negación y castigo. Al contrario, cuando la síntesis o liberación de la dopamina es perturbada, existe un estado de falta y con él aparece la desmotivación o el estado depresivo. Por esa razón el comportamiento se dirige a una fuente de energía externa como la alimentación rica en azucares o grasas saturadas para moverse. Todo lo que involucra movimiento o energía esta en relación con la dopamina.

  1. La noradrenalina: la zanahoria y el bastón

Es sintetizada a partir de los mismos aminoácidos que la dopamina, pero la fenilalanina y la tirosina participan más en la noradrenalina. Modula la atención y el aprendizaje; favorece el despertar, la sociabilidad, la sensación de placer y la sensibilidad a las señales emocionales. Al contrario si la liberación de noradrenalina es perturbada aparece el desapego, la desmotivación y la depresión.

  1. La adrenalina: la hormona del estrés

La adrenalina se segrega cada vez que aparece una modificación del medio ambiente o una situación estresante. Ella activa el sistema nervioso autónomo simpático. Tiene que estar en cantidad suficiente pero no en exceso. De ser así tendría un efecto sobre los demás neurotransmisores y generara carencias de ellos, especialmente la serotonina y el GABA. La consecuencia será el agotamiento, la ansiedad, problemas del sueño y una mala recuperación. Es muy importante que sea eficaz sin llegar al agotamiento.

  1. La serotonina: el mayor inhibidor

No se fabrica dentro del cerebro pero se sintetiza en nuestro “segundo” cerebro, es decir nuestro intestino, a partir del aminoácido triptófano. La serotonina juega un papel importante en la coagulación sanguínea, la sensibilidad a las migrañas y como reguladora del sueño. Se activa dentro del cerebro para sintetizar una hormona cerebral: la melatonina. También regula la agresividad, la impulsividad y la serenidad.

  1. El GABA: el relajante

Es el neurotransmisor más abundante dentro del cerebro, el GABA (ácido gamma- aminobutírico) y es sintetizado a partir del ácido glutámico. Es un inhibidor, frena la transmisión de los impulsos nerviosos. El GABA permite mantener el sistema bajo control, evitando los comportamientos de ansiedad o “ burn-out” y favorece la buena memorización.

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