Disminuir la ansiedad con la quiropráctica.

Disminuir la ansiedad con la quiropráctica.

En el periodo post confinamiento covid-19 llega el momento de afrontar una cierta realidad y unos síntomas de ansiedad relacionados con esta pandemia y sus repercusiones.

Conviene aclarar que la ansiedad se desarrolla en un estado de confusión debido a un bajo nivel de oxigenación cerebral. Cuando tenemos temor o preocupaciones nuestra propia respiración y ritmo cardiaco cambian, debido a la acción del sistema nervioso simpático que nos pone en un estado de “pelea o escapa”. Además, llevar una mascarilla de manera constante promueve la hipoxia o menor oxigenación. En consecuencia, entramos en situación de estrés e inflamación.

Es el momento de actuar para disminuir este estado de ansiedad mediante la nutrición, el movimiento, los ajustes quiroprácticos y la respiración consciente.

Estrés e inflamación

Nuestro nivel de estés está directamente relacionado con nuestro nivel de inflamación y viceversa. Es un ciclo vicioso. Los signos de estrés son la agitación, la dificultad para concentrase, un tono muscular tenso, un sueño disturbado. También se refleja en la alimentación: tendemos a sentirnos atraídos por comer alimentos grasos (trans/saturados) y azucarados refinados, los cuales responden a esta necesidad de recompensa inmediata (para la secreción de serotonina). ¡En este caso es una alimentación emocional!

Azúcar en la sangre e inflamación

Los niveles de azúcar que oscilan de manera fuerte provocan una respuesta inflamatoria en el cerebro y el cuerpo. La prueba sanguínea conocida como A1c que mide la hemoglobina glicada, es un buen indicador para detectar enfermedades vasculares inflamatorias o diabetes.

Nuestro cerebro depende de un riego continuo y generoso de glucosa que le lleva la sangre.

¡Glucosa, con oxígeno y movimiento articular son necesarios para la supervivencia de las neuronas!

Si hay poco aprovisionamiento de estos 3 ingredientes entonces la señal nerviosa puede activarse sin estimulación.

Movimiento y emociones

Cuando el ejercicio está bien hecho y es apropiado puede estimular las mismas partes del sistema nervioso que afectan a la depresión y la ansiedad.

En general el ejercicio o, aunque sea sólo caminar, puede suavizar altos y bajos emocionales. Activar la masa muscular aumenta el consumo de oxígeno y facilita y activa la función cerebral.

Por esta razón las personas que sufren de ansiedad o depresión deben empezar una actividad física suave y aumentar la intensidad poco a poco para evitar dolores o lesiones.

La postura en realidad es una expresión del rendimiento cerebral.

¡No se trata solamente de estar de pie recto! Se tiene que respetar las curvas anatómicas. El quiropráctico está especializado es la observación de la postura, la detección y la corrección de las subluxaciones vertebrales que impiden la buena función cerebral y en consecuencia afectan a la postura. En el centro quiropráctico Allard analizamos todos los componentes físicos, químicos y emocionales que impiden el buen funcionamiento nervioso. Nuestra meta es de facilitar y optimizar esta función cerebral a través de ajustes espinales y craneales en conjunto con recomendaciones nutricionales para evitar de entrar en esta espiral de ansiedad.

Fuente: Michael D. Allen, DC, NMD, autor de “What your brain might say if it could speak”