Los milagros del agua “El agua es el Alfa y la Omega de la vida”

Fuente: Louis-Claude Vinçent

¿Por qué el agua y la vida están tan interconectadas?

El gran misterio del agua está también relacionado al misterio de la sangre, que se “fabrica” en los pulmones, gracias a la especificidad del aire luminoso, rico en vapor del agua cargado de informaciones nutrientes. Un equipo de investigadores en California ha podido contarlo también.
Lo reflexionamos juntos: cuando un bebé viene al mundo, pasa de un estado acuático a un estado aéreo en un tiempo muy corto, solo el tiempo para que sus alveolares pulmonares se despliegan para ser funcionales.

¿Cómo es posible? ¿Es un milagro verdad?

En realidad, esta creación de sangre en los pulmones se opera tras una doble transmutación biológica, que pasa primero por la aparición natural del silicio, de forma coloidal en el aire luminoso de nuestro medio ambiente, y luego dentro de nuestros pulmones saturados en vapor de agua a 37 º C, lo cual hace aparecer el hierro (silicio nitrógeno+agua+fotones + energía eléctrica + vortex). El hierro está en el origen de los glóbulos rojos, la base energética de nuestra sangre y que nos da fuerza. Por ejemplo, una pena amorosa, susceptible de provocar una deficiencia pulmonar, puede ser el origen de una anemia.

La presencia de vapor de agua en la atmósfera de nuestro planeta es el origen del efecto invernadero natural permitiendo a la vida de manifestarse dentro de toda la biodiversidad.
Existe un calentamiento de la atmósfera terrestre, pero está provocado por todas las ondas eléctricas y electromagnéticas artificiales que vienen a amplificar el efecto invernadero natural, y eso de manera exponencial con el ritmo de vida hiperconectado.Todas estas ondas artificiales agitan las moléculas de vapor de agua presente en la atmósfera, como en un horno microonda, provocando este desarreglo espectacular, porque el agua siempre intentará la vida pero su misión es cada vez más improbable.

La biocompatibilidad del agua o el agua es favorable para nuestra salud.
¡Agua potable no significa buena para la salud!
La técnica electrónica es un método de análisis físicoquímico que determina la calidad de los líquidos según varios parámetros. ¿Cuáles son?
● El pH: (potencial de hidrógeno), muestra el nivel ácido básico relevando la concentración de protones en una escala entre 0 y 14. Más rico en protones más el medio es ácido y al revés. Si el pH es de 7 sería neutro.
● El rH2: muestra el nivel óxido reductor mostrando la concentración en electrones sobre una escala entre 0 y 42. Cuanto más rico en electrones más favorable a la vida, cuanto más pobre menos favorable.
● El ró: muestra la resistividad, es decir el nivel de resistencia cuando pasa la corriente eléctrica, y anota la concentración de electrolitos (sustancias conductoras, porque contienen iones móviles). Si la concentración en electrolitos es más grande la resistividad es menor y al revés.

Según todos estos parámetros podemos determinar 5 categorías de agua.
1. Las aguas perfectas: tienen un pH ligeramente ácido (entre 5 y 7), un rH2 ligeramente reductor ( entre 25 y 28), una concentración menor en electrolitos entonces con una resistividad alta (superior a 6000). Ejemplo: Agua de Montcalm, Pirineos orientales.
2. Las aguas purificadas por ósmosis invertida: pH entre 6 y 7, rH2 de 21 y ningún electrolito, entonces una muy alta resistividad (superior a 400).
3. Las aguas termales: pH entre 5,4 y 6,8, un rH2 reductor (13-19), una concentración en electrolitos elevada entonces una resistividad menor 8 inferior a 400).
4. Las aguas tratadas y esterilizadas con cloro o con ozono: tienen un pH alcalino (8-9,5), un rH2 (26-35) y muy pocos electrolitos.
5. Las aguas contaminadas: tienen un pH alcalino (7,6- 8,6), un rH2 reductor (14-26) y también muy pocos electrolitos.

Las aguas minerales y de manantial contienen naturalmente minerales porque el agua viaja dentro de las profundidades de la tierra, se cargan de minerales que encuentran, antes de salir a la superficie. En función de las fuentes, pueden tener trazas más o menos importantes de yodo, silicio, hierro, flúor, bromo, manganeso, arsénico, etc.

Calificamos el agua como:
● muy poco mineralizada, si su contenido global en sales minerales es inferior a 50 mg/l.
● poca mineralizada, si su contenido en sales minerales es entre 50 y 500 mg/l.
● ligeramente mineralizada, si su contenido en minerales es entre 500 y 1500 mg/l.
● rica en minerales, si su contenido en minerales es superior a 1500 mg/l de residuos en seco.

En conclusión, las aguas que contienen minerales no asimilables ensucian el organismo, disminuyen la función renal, provocan depósitos responsables de cálculos renales y otras calcificaciones. Al contrario, las aguas muy puras (sin minerales) tampoco son adecuadas porque son muy agresivas para el organismo. El agua ideal sería entre 10 mg/l y 150 mg/l de residuos. Un agua ideal tiene que ser idealmente estructurada, es decir ordenada, descontaminada y permitir que los minerales sean asimilables.

Recordemos que el agua es imprescindible en la vida.